My Life

Cap 1

 

Ese día era como cualquier otro. Me levanté de mi cama y fui directamente a mi baño que estaba justo a mano derecha de mi puerta para arreglarme.  Adoraba mi baño era muy yo, tenia en cada repisa perfumes cremas y cosas que me identificaban, pero esa mañana a pesar de que me encantaba estar en mi baño, por mas raro que suene, no me fije en nada de lo que habia a mi alrdedor, solo me contemplé a mi misma frente al espejo enteriso que había detras de la puerta. Y por más extraño que suene no me sentía yo misma, mi pelo estaba algo alborotado, pero eso era lo normal por las mañanas, mi cutis estaba perfecto, mis ojos se veían oscuros y algo cansados, por lo general mis ojos son color miel y cambian un poco de color con el estado de ánimo que tenga ese día. Pero esa mañana era diferente, sentía que podia ver dentro de mi cuando me concentraba en mis pupilas y que un tono color rosa me rodeaba el cuerpo (algo realmente estúpido). La verdad toda la vida he sido una niña bastante normal, no me considero fea pero no soy de aquellas a las que todos los hombres quieren invitar a salir. Soy flaca, no muy alta pero tampcoco soy un chichón de piso, mi pelo es liso de un tono café oscuro, y tengo un color de piel que toda mi familia dice que es espectacular pero que a mi me parece que es algo bronceado para mi gusto.  Pero es día nada de eso me era familiar, mas o menos estuve parada frente al espejo unos 15 minutos sin poder decifrar que me pasaba exactamente, así que resolví olvidarme de cualquier estupidez que hubiera pensado y meterme a bañar para poder ir al colegio.

Cuando termine de alistarme y de organizar mi cuarto, el cual estaba bastante desorganizado los últimos días, lo cual también es extraño ya que siempre he sido una niña bastante organizada, bajé a desayunar. Mi familia, es decir mi madre Rose y mi hermano mayor Peter ( mi padre no vivía con nostros ya que se había separado de mi madre cuando yo tenía 7 años y Peter 10)  estaban sentados en la cocina desayunando y hablando de las notas escolares de Pete.
- Hola cariño - dijo mi madre - ¿estás enferma? estas algo palida.
- Eh mm no, estoy bien mamá gracias - respondí
- Te ves fatal de verdad - dijo Peter - y estas hojerosa... estuviste tomando toda la noche whisky o que? jajajajaja
Ja ja , tan chistoso mi hermano, él más que nadie sabe que no me gusta tomar alcohol porque sé las consecuencias que trae. Se aprovecha por el simple hecho de que ya tiene 18 años y mamá le deja hacer la mayoría de cosas que le vengan en gana, mientras que yo a mi corta edad de 15 años estoy super vigilada por mi preocupada madre.
- ¿Callate si? - le respondí - cosiguente una vida propia.
Estoy segura de que me iba a responder con alguna grosería pero mi madre le lanzó una de sus miradas atemorizadoras ( esas que las madres hacen muy bien ) y se quedó callado. Así que me tomé un sorbo de el vaso de leche que me había servido mientras hablaba con Peter y salí a esperar al bus. Pete salió detrás mio.

Hasta que abrí la puerta de mi casa y me despedí de mi madre, no había realizado que el día estaba bastante nublado, lo cual me disgustó y me hizo sentirme incómoda, otra cosa bastante extraña en mi ya que por lo general estoy agusto cuando el día es frío.  Pete llevaba una de sus chaquetas de cuero que se ponía ultimamente, y que lo hacían ver como un actor de cine antiguo, ya que para que negarlo mi hermano era bastante apuesto y se levantaba a todas las niñas que quisiera. Además tenía puesto unos jeans y un par de tennis adidas que había comprado la semana pasada que lo hacen ver bastante bien.
- Hoy enserio te ves diferente - me aseguro Pete - Lauren por qué te pusiste ése buso y esos pantalones anchos?
- Uh? no se la verdad - no me había fijado en que me habia puesto y la verdad no me interesaba, por lo general trataba de vestirme bien y verme bonita pero ese día nada me importaba.
- Si no te conociera juraría que te la fumaste verde hermanita jajaja - se rió

Iba a responderle que me dejara en paz pero me dió culillo ya que lo más seguro era que me siguiera molestando así que me callé la boca y subí las escaleras del bus sintiendome algo mareada, seguida por mi quierido hermano. Mé senté en mi asiento y me acomodé para dormir ya que no estaba de muy buen humor. Puse mi mochila a mi lado y la abrí para sacar mi ipod cuando sentí que algo a mi alrededor estaba pasando. De repente todo el bus, todos a los que veía se convirtieron en una mezcla de colores, me levanté y aunque no sentía mis pies y estaba mareada y el bus seguía andando me adelanté hacia el corredor para decirle al conductor que frenara, fue entonces cuando realicé que estaba suspendida en el aire. Grité y caí al suelo, todo se puso negro.

                                                                                  Cap 2

Estaba en una playa, sentada en la arena y no muy lejos de mi pero no lo suficientemente cerca para tocarlo estaba un joven de unos 17 años, muy apuesto de piel morena, ojos verdes y pelo castaño parado al frente mio. Ambos posabamos nuestros pies sobre la superficie del mar. Miré horrorizada.
- No te de miedo - me dijo - estoy contigo 
- P..pero no se q...quien eres - le repondí titubeando
- No te de miedo saber lo que hay dentro de ti y de lo que eres capaz de hacer - me dijo sutilmente con una voz cálida - confía en mi

En ese momento desperté. Estaba recostada en el suelo de autobus y todos me miraban como un bicho raro. Pete me sostenía la cabeza con  delicadeza y me acariciaba el pelo. Traté de incorporarme pero Pete me detuvo.
- No te muevas ¿todavia estás mareada cierto?- me dijo
- ¿Que paso? - pregunte y me dio un corrientazo en la cabeza que no pude soportar - ¡Ayyy! - grité
- Quieta. shhh tranquila Laurie ¿no te acuerdas de lo que pasó?  
Meneé la cabeza en gesto de negación
- Lauren.. emm como decirte... estabas flotando por el corredor del bus, gritaste y caiste al piso. Me asuste mucho - me respondió Pete con un tono de preocupación 
Y lo recordé todo, los colores, el mareo, mis pies suspendidos en el aire. Y sobre todo, El sueño.
- ¡ Como lo hiciste osea, eso es como magia! - dijo una chica 
- Wow de verdad fue increible ¿como se siente? - pregunto otra
Ya era demaciada conmoción interior como para hablar.
- Muevanse todos, laurie ven y sientate en la silla - me dijo pete
me ayudó a parar y a sentar en la silla ya que mis piernas no cordinaban
- Gracias- logré decir al fin

Al llegar al colegio ya me sentía bien, pero al igual que en la mañana no me hallaba a mi misma y todos los chicos hablaban en voz bajada de lo ocurrido y si era cierto lo que todos habían visto allí. Sin ponerles atención me dirijí a mis clases y logré convencer a mi hermano de que todo estaba bien. Sin embargo seguía dandole vueltas a lo ocurrido cuando entré a clase de cálculo. Me senté en mi silla y esperé a que iniciara la clase.

El resto del día transcurrió sin más tropiezos. Lo único fue que todo el colegio ahora sabía lo que había pasado en el bus aquella mañana y todo el mundo me miraba como si yo fuera un extraterrestre. Me subí la capucha de mi buso, y aunque durante el día me sentí algo mareada, logré regresar a casa sana y salva. 

No tenia ganas de cenar por lo cual me quede encerrada en mi habitación escuchando música tratando de olvidar lo que había pasado y de que me pasara ese insoportable mareo que tuve todo el día, hasta que mi madre llamó a la puerta.
- Lauren abreme la puerta porfavor - me ordeno con voz autoritaria - necesito hablar contigo
Me paré y abri cuidadosamente la puerta para no irme a caer debido a lo mal que me sentía.
- Entra - le contesté sentandome en mi cama
- Necesito que me expliques lo que te sucedió esta mañana ya que tu hermano me explico algo realmente incoherente - afirmó
- No me acuerdo de nada - le mentí - dejame sola porfavor quiero dormir
- No hasta que me expliques, Lauren quiero toda la verdad, ¡te ordeno que me digas la verdad! 
- ¡No se! - chillé
Y Ahí vino de nuevo, un latigazo en mi cabeza hizo que gritara con todas las fuerzas que tenía y una mezcla de colores circularon a mi alrededor. Pude ver a mi madre brincar de un susto y quedarse helada mirándome. Lo único que necesitaba era que se me quietara aquel dolor insoportable que tenía. Cerré mis ojos y pedí en lo más hondo de mi corazón que las pildoras estuvieran a mi alcance.

En ese momento senti una leve brisa a mi alrededor y el escritorio entero que estaba al otro lado de mi cuerto con las pildoras puestas allí encima se arrastró hasta mi cama rallando y haciendo rechinar el piso de mi cuarto. Fue cuando oí a mi madre llorar.
- Lauren para, ¡ Porfavor para! - sollozó en una angustia infinita.
Señalé con mi dedo índice las píldoras y éstas llegaron a mi mano como si alguien me las hubiera dado, la diferencia era, que la única persona que me las podía alcanzar era mi madre que estaba acurrucada en el piso horrorizada.
Con cuidado me tomé un par de píldoras y poco a poco fui abriendo los ojos. Ahora el dolor iba desapareciendo y los colores a mi alrededor se iban definiendo. Me aclaré la garganta y dije:
- ¿Estas bien mamá? 
Al hablar pude ver como un color gris pálido cubría mi madre. Ella me miraba desconcertada y asustada a la vez
- S...si cariño, e...estoy bien - respondió - ¿Y...y tu? - se acercó a mi a pesar de lo temblorosa que estaba y me abrazó
- Ya mejor  - le aseguré - voy a dar una vuelta, ¿te importa?  - pregunté
- Em no ve tranquila, con cuidado Laurie, yo me encargo de limpiar tu cuarto - me respondió más tranquila
- Ok, gracias -  le agradecí
Le dí un beso en la frente y baje las escaleras lo más lento que pude para que no me volviera el mareo. Ahora si estaba segura que tenía un problema y que lo que me había pasado ese día no era normal. Necesitaba hablar con alguien.

 Cap 3

Los siguientes 4 días de la semana transcurrieron en cierto grado un poco más normales a diferencia que los colores se quedaron para hacerme compañía. Ahora todo lo que veía tenía un aspecto diferente, cada persona tenía un color diferente a su alrededor y eso era extraño pero me fui adaptando y ya no me incomodaba, solo me molestaba aquel mareo continuo que siguió estando presente en mi cabeza. Al llegar a mi clase de cálculo a priemra hora, me senté en mi puesto y esperé a que entrara el profesor. 

- Buenos días alumnos - dijo el profesor  Veldener 

Cuando pronunció estas palabras entró al salón de clase un chico de aproximadamente 17 años que se me hizo familiar. El profesor lo presentó a la clase.

- Chicos éste es el nuevo alumno, les presento a Cody Deandrè acaba de llegar de Kansas hace unas semanas - anunció el profesor - Cody porfavor toma aciento serca de Lauren.

Él asintió. Y yo, al verlo más detenidamente pude ver que había algo en él que me era familiar pero a la vez diferente, aquel chico no estaba rodeado de ninguna clase de color; eso era lo diferente, pero ¿y lo familiar?
Se sentó a mi lado y me sonrió. Tenía una de las sonrisas más hermosas y perfectas que jamás había visto. Me quedé como una tonta mirándolo.

- Hola soy Cody - se presentó - Y tu debes ser Lauren Miller ¿no es así?
- Uh ... Emm si hola - respondí sonriendo como una niña tonta - ¿Como es que sabes mi nombre?

Pero en ese momento el señor Veldener comenzó clase y no pudo responderme. Así que comenzamos a hacer ejercicios de cálculo y la verdad no soy muy buena, soy pésima para los numeros y la mayoría de los exámenes los repruebo. Al no poder resolver los malditos ejercicios me empezó a doler la cabeza y ya me esperaba lo que iba a venir, pero en ese momento cody me tocó el brazo.

- ¿Lauren estas bien? - preguntó algo preocupado
- No puedo resolver los ejercicios -dije frustrada- soy pésima
- No te de miedo saber lo que hay dentro de ti y de lo que eres capaz de hacer - me dijo sutilmente con una voz cálida tratando como de hacerme caer en cuenta de algo.

Esa oración me era familiar. ¿Pero donde la había oído?. ¡ No puede ser ! ¡Cody era igual exactamente igual al chico de mi sueño! me quede absorta en mis pensamientos. Voltié a mirarlo y el rió. ¿Acaso todo esto tenía sentido? ¿Que él supiera lo que estaba pensando? 

- Claro que lo sé - me dijo
- ¿P...pero c...como? - respondí mareada

Estaba tan confundida que la cabeza me empezó a doler más y más. Entonces Cody me cogió la mano y fue como si una brisa una tranquilidad interna recorriera mi cuerpo el dolor se había ido y una calma reinaba en mí. Sentí electricidad pasar de su cuerpo al mío  y me estremecí. Fue cuando sonó el timbre para cambiar de clase. 

- Acompañame al parqueadero - me dijo sonriente, aún cogiendome la mano 
- Ok - respondí, no me podía dar el lujo de dejarlo ir - ¿puedo saber que pasa? - pregunté inocentemente
- Te explico afuera vámos - agregó, soltándome la mano y dejando que el mareo y el dolor de cabeza me impregnaran de nuevo.

Necesitaba tocarlo sentir su piel suave si quería paz. Salí caminando detrás de él hacia el parqueadero, parecía que había encontrado la repuesta a mis problemas.

                                                                                   Cap 4

Llegamos al parqueadero y todo el mundo nos miraba, supuse que se debía ver extraño un chico recién llegado y guapísimo aparte, con la rara del colegio que levitaba en el bus. Así que me acerqué a Cody y caminé cabisbaja. Nos acercamos a un llamativo Audi y me rodeó los hombros con su brazo (lo cual me relajó automáticamente) y me dirigió detrás del carro donde era difícil que alguien nos espiara.

- Estamos faltando a clase - le dije seria
- ¿Y? esto es más importante - me aseguró muy confiado - tienes muchas preguntas que necesitan ser respondidas
- Si, - dije timidamente, ¿como era posible que él me las fuera a responder? no me conocía.
- Si te conozco, y más de lo que tu crees - dijo entre risas ( wow ¡se veía tan guapo!) ¿A que se referia con eso?
- ¿Cómo así? - estaba realmente confundida

Se acercó a mi y me cogió las manos entre las suyas. La sensación era embriagadora, se sentía tan bien su contacto... 
 
- Lauren es mejor si te explico y después preguntas lo que quieras - me miró cariñosamente, casi me derrito de la emoción.
- Te escucho - suurré, ¿cómo era posible que me sintiera tan bien a su lado con solo 1 hora de haberlo conocido?
- Lauren, todo esto que te está pasando también me pasó a mi. Emm cómo decirtelo... hacemos parte de un grupo de jóvenes con dones supernaturales- dijo, lo miré cómo si estuviera loco. -   Lauren, cada uno de nosotros tiene trazado un futuro, además de estar relacionado emocionalmente con otro de nuestra "especie", por decirlo así - dijo sonriendo - Somos inmortales, al llegar a la edad en la que debemos estar quedamos de aquella edad para siempre. - me miró preocupado.
- ¿Soy inmortal? pero ¿y lo que siento y el mareo y como sabes quien soy? - le dije angustiada mirándolo a sus bellos ojos verdes.
- Lauren, hasta ahora no eres inmortal no se sabe hasta que edad exactamente hasta que llegas a ella. Lo que sientes lo sentimos todos nosotros, son los cambios que está sobrellevando tu cuerpo para el cambio, y se quién eres porque tu eres mi media naranja jajajaja - se rió, no pude evitar sonreír, me hacia gracia lo que decía - como te dije, cada uno de nostros tiene un fururo trazado y con alguien en especial, emm como decirte sin que te sustes... mmm... tú eres esa persona, Laurie - dijo pensativo, se oía extraño que me llamra de ese modo -  estamos destinados a vivir uno con el otro para siempre, pero... si alguno de los dos no quiere estar con el otro, toda relación existente entre los dos se pierde. Es decir esa química que hay entre los dos tiene una fuente de poder inmenso, los dones de ambos se correlacionan para sobrevivir juntos, pero si en nuestro caso tú no quieres estar conmigo, nuestros dones se desvanecen y volvemos a ser humanos, por decirlo así jajajajaja - volvió a sonreírme pero ahora su mirada era triste
- Aguarda, tu y yo debemos ser pareja?- pregunté
- En cierto modo pero depende de ti - respondió
- ¿Y por que yo? ¿ Y no otra chica?
- Eso sólo se sabe Lauren, yo sólo se que estamos hechos el uno para el otro, por eso vine a buscarte - dijo cariñoso
- Es por eso que cada ves que me tocas me dejo de sentir mareada?
- Exactamente, yo te ago bien así como tu a mi

Toda aquella información era algo alocada pero, había algo dentro de mi que me decía que Cody tenía la razón y que lo que me había dicho era cierto.

- Te dije la verdad lo juro - me apretó un poco las manos, que aún tenía entre las suyas.
- ¿Tu don es leer la mente? - pregunté
- Sí, pero también puedo hacer que puedas leer mis pensamientos, además de que tengo bastante fuerza. -dijo relajado
- Hmm y yo que don tengo?
- Eso lo averiguaremos los dos juntos - respondió .

Y cómo si fuera poco, soltó mis manos y me cogió la cintura, lo que hizo que me pasara una descarga eléctrica por todo el cuerpo. Acercó su cara a la mia y dijo:

- No te de miedo,  estoy contigo - mirándome como si fuera el ser más hermoso sobre la tierra
- Confió en tí - contesté, la verdad no tengo idea de porque le dije eso, solo sé que estaba segura de lo que estaba diciendo. - Y ... ¿Por qué estabas en mi sueño?
- Te explico después - se acercó y me besó delicadamente, Pude sentir como nuestros cuerpos se acoplaban el uno al otro, sus labios acariciaban los mios de una forma tan natural que sentía mi corazón a 10,000 por hora. Me sugetó fuerte entre sus brazos, mientras yo lo rodeaba con los mios por encima de sus hombros haciendo cada ves más intenso aquel beso. 

Cuando nos separamos, ambos teníamos el aliento entrecortado y nos mirábamos a los ojos. 

- " Eres hermosamente linda " - me dijo pasandome sus pensamientos
- Gracias - le respondí en voz alta. Lo abracé, no sé porqué y nos quedamos allí un buen rato sintiendo el calor del otro.


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