My Life - Cap 5
Hola a todos este es el capitulo 5 de my life es un poco más largo que los otros, espero que lo disfruten. Att: decode
Cap 5
Esa noche me senté en mi cama a hacer mis tareas del colegio cuando sonó mi celular.
-¿Hola?
- ¡¡¡Laurie!!! porfin me logro comunicar contigo, no te había podido llamar ¡lo siento mucho amiga! - habló alguien
Era claro que esa voz era de mi mejor amiga Soffie Conrad. Ella no había estado estos días en el colegio ya que estaba en un campamento donde la habían mandado sus padres. Allí También había ido otra de mis amigas; Stacy Jones que logró convencer a sus padres para poder ir con Soffie. La idea era, que las tres fueramos al campamento pero mi madre no me dejó ir ya que faltaba a clase, así que los padres de Stacy hicieron lo mismo, pero ella con sus dotes de persuación logró convencerlos y ahora ambas estaban en el campamento mientras yo estaba en mi casa recordando los hechos de aquel día.
- Soffie, tranquila no hay problema, ya se que en el campamento no se pueden hacer llamadas, no te preocupes - le dije
- ¡Laurie! holaaaaa - esa era Stacy claramente...
Las dos de mis amigas son bastante diferentes tanto en personalidad como en su físico. Soffie es hija única por lo cual era bastante consentida pero a su vez es una niña muy generosa. Su pelo es corto y sus crespos son muy definidos ( paracen de comerciales de televisión), su cara es como de porcelana no le sale un grano y sus facciones son perfectas, la verdad siempre la he asociado con Blancanieves ya que su piel es muy blanca y su pelo es bastante oscuro. Sus ojos son negros y con ellos domina al mundo (literalmente) ya que aunque son oscuros son hermosos y hace que te pierdas en ellos. Por el contrario Stacy es rubia de pelo largo y semi ondulado. Tiene un hermano mayor que es amigo de Pete lo cual nos hizo hacernos amigas. Sus ojos son de un tono verde azuloso muy lindo que deja enbobados a todos los tipos del colegio. En conclusión yo soy la fea del grupo, aunque ellas digan que mi pelo largo liso y mi forma de ser son encantadoras.
- Hola Stace ¿como estan? - dije relajada
- Bien muy bien, aqui todo muy bien ¿y tu? - preguntó curiosa
- Les tengo que contar algo - dije en voz baja - pero no se los voy a decir por teléfono cuando lleguen les cuento...
- ¡No! -dijeron al unísono - Laurie, porfavor porfavor porfavor
- Después les digo ... - mi voz se fue apagando poco a poco
- ¿Pero estas bien?¿ Has estado bien? - preguntó Soffie algo preocupada
- Mmm si no se preocupen - mentí - terminen de disfrutar su campamento, nos vemos el lunes en el colegio
- Ok.. - respondió Soffie no muy confiada - ¡ te amamos Laurie! - dijeron ambas al tiempo contentas
- Las quiero bye - Y colgué
Cuandó colgué, quité las cosas de mi cama y pensé que aunque eran apenas las 9:00 de la noche ya debía acostarme a dormir. Me metí entre las cobijas e hice una conclusión bastante razonable: Para empezar lo que había sucedido conmigo éstos días no tenía razón de ser, y estaba completamente loca y desquiciada al besar a un chico nuevo en el parqueadero del colegio esa mñana con sólo con 1 hora de haberlo conocido. Era ridículo pensar que todo lo que él me hubiera dicho tubiera sentido y que aquel super-modelo de chico quisiera estar conmigo. Tenía que hablar seriamente con él mañana y acabar toda esta farsa.
A la mañana siguiente hice lo mismo que de costumbre me levanté, me bañé y baje a desayunar con mi mamá y con Pete. Me senté en la mesa del comedor y esperé a que mi madre me trajera los pancakes que me estaba preparando.
- ¿ Cómo dormiste? - me preguntó Pete tratando de ser amable, ya que el día anterior no nos habíamos podido ver debido a que él estaba en una conferencia fuera del colegio.
- Bien.... ¿y tu? - pregunté tratando de desviar el tema hacia él ya que no había pasado muy buena noche y el dolor de cabeza era insoportable. No quería que mamá se diera cuenta.
- Tienes ojeras... - dijo tan suave que mi madre no lo pudo oir - Maquíllate un poco y no se te notará mucho- susurró. Asentí con la cabeza y me guiñó un ojo. Aunque Pete me molestara y me hiciera odiarlo algunas veces, la verdad es que él era mi mejor amigo, me cuidaba se preocupaba por mí y cumplía su papel de hermano mayor a la perfección.
Me quedé mirando a la lacena. Me daba tanta pereza pararme para abrirla y traer el syrup que me quedé concentarda en las manijas de la puerta - si sólo pudiera abrirlas desde aquí - pensé... Depronto ¡ambas puertas de la lacena se abrieron de un golpe! Pete dió un brinco y me miró confuso. Me quedé asombrada. No lo podía creer. Así que se me vino algo a la mente. Algo absurdo. Pero... lo debía intentar así que alcé mi dedo índice y señalé el syrup. Le hice señas para que vieniera a mi y... suavemente el frasco se deslizó sobre la superficie del estante. Cuando se acabó la repisa, el frasco quedó suspendido en el aire ¡y se aceraba lentamente hacia mí!
- Laurie... - dijo Pete absorto, tenía los ojos tan grandes como dos pelotas de golf.
- Shhh - contesté, sentí la fuerza que emanaba mi cuerpo para sostener el frasco en el aire, ¡Era increible!
- ¡Lauren Miller que es eso! - gritó mi madre con espanto
Así que perdí toda la concentración que tenía para mantener el frasco en el aire y éste cayó al piso haciendose añicos. Me tapé la boca para no gritar, la carga eléctrica que sentía en mis manos se desvaneció pero un fuerte latigazo en mi cabeza me hizo derramar una lágrima.
- ¡Mamá! puedes dejar de hablarle así a Lauren? porfavor! - le dijo Pete con tono autoritario
- Es que .... ¡No entiendo que es lo que le pasa! ¡En estos últimos días ella está muy rara! Pete por Dios, no come está pálida sufre de mareos y lo peor de todo esque están pasando cosas raras en ésta casa ¡por que ella esta mal! - respondió demaciado alterada, estaba llorando, no la miraba ya que el dolor en mi cabeza era insoportable y mis ojos estaban cerrados pero si la podía oir sollozando.
- Yo tampoco se que es lo que está pasando - concluyó Pete con un tono confuso - ... mejor nos vamos al colegio - sé levantó y me cogió de un brazo suavemente, me ayudó a levantantar y poco a poco fui abriendo los ojos. - No llores tranquila - me agarró por la cintura y juntos esperamos el bus.
Al llegar al colegio Pete me acompañó a mi salón, ya ambos estabamos relajados pero ninguno decia ni una sola palabra. Me dió un beso en la frente y se dirigió a sus clases. Apoyé mi cabeza sobre la pared fría afuera de mi salón y traté de relajarme, cuando lo sentí a mi lado.
- Laurie - dijo Cody preocupado. Yo no podía responderle estaba tan concentarada en mi mareo y dolor de cabeza que me quedé quieta. Así que me sugetó por la cintura y pasó uno de mis brazos por encima de su cuello. En ése instante sentí una frescura en mi interior que me relajó automáticamente.
- No me sueltes - le dije con la voz apagada y casi sin aliento
- No lo pienso hacer... pero - Hizo silencio y vi cómo se acercaba el profesor Veldener - Señor, Lauren no se siente muy bien ¿me permite llevarla a la enfermería? - dijo Cody
- Claro, por supuesto señor Deandrè acompáñela tiene mi autorización para faltar a clase - respondió el profesor - Está muy pálida señorita Miller deje que su compañero la auxilie - dijo, y entró a clase.
- Déjame y te cargo - me susurrño al oído, sus palabras eran como música para mis oidos. No respondí así que me tomó en sus brazos ( tal cual película de cine) y empezó a caminar.
Poco a poco me fui sintiendo mejor así que me aferré a su pecho y me relajé. Y cómo en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos en la enfermería.
- ¿Que le sucedió? - pregunto la enfermera preocupada
- Nada de que preocuparse Señora, sólo está un poco mareada necesita recostarse. - respondío Cody
- Ok sigame porfavor- Vi como entrábamos en una salita llena de camillas - acuéstela allí
- Mil gracias, yo me quedaré con ella el profesor Veldener me dió autorización - vi como Cody le sonreía a la enfermera con una sonrisa encantadora.
- No hay problema jovencito llámeme si me necesita
- Como no - respondío Cody, dejándome en una de las camillas. La enfermera se fue.
- Ya estoy mejor - le dije
- Eso veo - me sonrío tan dulce que no pude evitar ruborizarme
- Tengo que decirte algo - traté de sonar seria
- Dime - dejó su sonrisa a un aldo y me miró concentrado
- Lo que está pasando no tiene razón de ser Cody, te conocí ayer y ya nos besámos y ... ¿ y que, que va a pasar? vámos a estar juntos y tengo que creerme todo ésto de que tengo un don y que voy a estar contigo para siempre, ¿y quieres que te crea, cuando ni siquiera nos hemos hecho amigos? - Entonces paré de hablar ya que sentí un nudo en mi garganta, mis ojos se aguaron y unas lágrimas rodaron por mis mejillas, me aclaré la garganta - Esto es ridículo, no... no entiendo, esto es tan irreal ¡ No tiene logica! Cody no... no deberiamos ...
- ¿Qué? - respondió, tenía la mirada tan dura...
- No deberriamos tratarnos cómo si fueramos novios, no debiste besarme, ¡no soy esa chica que tu crees! No hay nada especial en mi, nos conocimos ayer, esque.. simplemente .... no se - Y arranqué a llorar, me senté en la camilla y pasé mis brazos alrededor de mis piernas escondiendo mi cabeza allí para que él no pudiera verme
- Lauren ya se que estás confundida, con el tiempo vas a entenderlo todo, pero ... - se quedó callado por un segundo - Fue mi culpa, llevaba esperandote tanto que no pude evitar abrazarte y besarte y tenerte cerca de mí - se le rompió la voz, - empesemos de nuevo, cómo amigos si quieres, no debí presionarte tanto, lo siento - Vi cómo se paró y empezó a caminar hacia la puerta.
- No te vallas porfavor - le dije entre sollozos, la verdad no se me entendía nada de lo que decía. Se quedó quieto dándome la espalda
- Te necesito - Y era verdad, Cody era el único que podía hacer que el dolor desapareciera.
- ¿Entonces quieres que me quede? - preguntó con voz suave
- Porfavor - Y ahí vino de nuevo el latigazo, sé que ya debía estar acostumbrada pero el dolor era insoportable - ¡Ayyy! - me agarré la cabeza
- Laurie - vino corriendo hacia mi y me puso su palma en mi frente y la otra mano en mi cuello. Me ayudó a acostarme en la camilla. Como siempre el dolor empezó a irse - No te debes alterar eso hace que te den esos latigazos en la cabeza - me susurró al oido - relájate
- Ok, p...pero n..no te vallas - tartamudié
- Siempre voy a estar a tu lado
Se sentó al aldo de la camilla en una banca y me cogió la mano. Nos quedamos hablando toda la mañana en esa posición, yo acostada en la camilla y él sentado al lado mio cogiéndome la mano. Hablamos de lo que nos gustaba y lo que odíabamos, la comida que nos gustaba y la que nos sabía feo, la ropa que usábamos que sabores nos gustaban. Y por primera vez en mi vida sentí que había encontrado a mi alma gemela.
Cap 5
Esa noche me senté en mi cama a hacer mis tareas del colegio cuando sonó mi celular.
-¿Hola?
- ¡¡¡Laurie!!! porfin me logro comunicar contigo, no te había podido llamar ¡lo siento mucho amiga! - habló alguien
Era claro que esa voz era de mi mejor amiga Soffie Conrad. Ella no había estado estos días en el colegio ya que estaba en un campamento donde la habían mandado sus padres. Allí También había ido otra de mis amigas; Stacy Jones que logró convencer a sus padres para poder ir con Soffie. La idea era, que las tres fueramos al campamento pero mi madre no me dejó ir ya que faltaba a clase, así que los padres de Stacy hicieron lo mismo, pero ella con sus dotes de persuación logró convencerlos y ahora ambas estaban en el campamento mientras yo estaba en mi casa recordando los hechos de aquel día.
- Soffie, tranquila no hay problema, ya se que en el campamento no se pueden hacer llamadas, no te preocupes - le dije
- ¡Laurie! holaaaaa - esa era Stacy claramente...
Las dos de mis amigas son bastante diferentes tanto en personalidad como en su físico. Soffie es hija única por lo cual era bastante consentida pero a su vez es una niña muy generosa. Su pelo es corto y sus crespos son muy definidos ( paracen de comerciales de televisión), su cara es como de porcelana no le sale un grano y sus facciones son perfectas, la verdad siempre la he asociado con Blancanieves ya que su piel es muy blanca y su pelo es bastante oscuro. Sus ojos son negros y con ellos domina al mundo (literalmente) ya que aunque son oscuros son hermosos y hace que te pierdas en ellos. Por el contrario Stacy es rubia de pelo largo y semi ondulado. Tiene un hermano mayor que es amigo de Pete lo cual nos hizo hacernos amigas. Sus ojos son de un tono verde azuloso muy lindo que deja enbobados a todos los tipos del colegio. En conclusión yo soy la fea del grupo, aunque ellas digan que mi pelo largo liso y mi forma de ser son encantadoras.
- Hola Stace ¿como estan? - dije relajada
- Bien muy bien, aqui todo muy bien ¿y tu? - preguntó curiosa
- Les tengo que contar algo - dije en voz baja - pero no se los voy a decir por teléfono cuando lleguen les cuento...
- ¡No! -dijeron al unísono - Laurie, porfavor porfavor porfavor
- Después les digo ... - mi voz se fue apagando poco a poco
- ¿Pero estas bien?¿ Has estado bien? - preguntó Soffie algo preocupada
- Mmm si no se preocupen - mentí - terminen de disfrutar su campamento, nos vemos el lunes en el colegio
- Ok.. - respondió Soffie no muy confiada - ¡ te amamos Laurie! - dijeron ambas al tiempo contentas
- Las quiero bye - Y colgué
Cuandó colgué, quité las cosas de mi cama y pensé que aunque eran apenas las 9:00 de la noche ya debía acostarme a dormir. Me metí entre las cobijas e hice una conclusión bastante razonable: Para empezar lo que había sucedido conmigo éstos días no tenía razón de ser, y estaba completamente loca y desquiciada al besar a un chico nuevo en el parqueadero del colegio esa mñana con sólo con 1 hora de haberlo conocido. Era ridículo pensar que todo lo que él me hubiera dicho tubiera sentido y que aquel super-modelo de chico quisiera estar conmigo. Tenía que hablar seriamente con él mañana y acabar toda esta farsa.
A la mañana siguiente hice lo mismo que de costumbre me levanté, me bañé y baje a desayunar con mi mamá y con Pete. Me senté en la mesa del comedor y esperé a que mi madre me trajera los pancakes que me estaba preparando.
- ¿ Cómo dormiste? - me preguntó Pete tratando de ser amable, ya que el día anterior no nos habíamos podido ver debido a que él estaba en una conferencia fuera del colegio.
- Bien.... ¿y tu? - pregunté tratando de desviar el tema hacia él ya que no había pasado muy buena noche y el dolor de cabeza era insoportable. No quería que mamá se diera cuenta.
- Tienes ojeras... - dijo tan suave que mi madre no lo pudo oir - Maquíllate un poco y no se te notará mucho- susurró. Asentí con la cabeza y me guiñó un ojo. Aunque Pete me molestara y me hiciera odiarlo algunas veces, la verdad es que él era mi mejor amigo, me cuidaba se preocupaba por mí y cumplía su papel de hermano mayor a la perfección.
Me quedé mirando a la lacena. Me daba tanta pereza pararme para abrirla y traer el syrup que me quedé concentarda en las manijas de la puerta - si sólo pudiera abrirlas desde aquí - pensé... Depronto ¡ambas puertas de la lacena se abrieron de un golpe! Pete dió un brinco y me miró confuso. Me quedé asombrada. No lo podía creer. Así que se me vino algo a la mente. Algo absurdo. Pero... lo debía intentar así que alcé mi dedo índice y señalé el syrup. Le hice señas para que vieniera a mi y... suavemente el frasco se deslizó sobre la superficie del estante. Cuando se acabó la repisa, el frasco quedó suspendido en el aire ¡y se aceraba lentamente hacia mí!
- Laurie... - dijo Pete absorto, tenía los ojos tan grandes como dos pelotas de golf.
- Shhh - contesté, sentí la fuerza que emanaba mi cuerpo para sostener el frasco en el aire, ¡Era increible!
- ¡Lauren Miller que es eso! - gritó mi madre con espanto
Así que perdí toda la concentración que tenía para mantener el frasco en el aire y éste cayó al piso haciendose añicos. Me tapé la boca para no gritar, la carga eléctrica que sentía en mis manos se desvaneció pero un fuerte latigazo en mi cabeza me hizo derramar una lágrima.
- ¡Mamá! puedes dejar de hablarle así a Lauren? porfavor! - le dijo Pete con tono autoritario
- Es que .... ¡No entiendo que es lo que le pasa! ¡En estos últimos días ella está muy rara! Pete por Dios, no come está pálida sufre de mareos y lo peor de todo esque están pasando cosas raras en ésta casa ¡por que ella esta mal! - respondió demaciado alterada, estaba llorando, no la miraba ya que el dolor en mi cabeza era insoportable y mis ojos estaban cerrados pero si la podía oir sollozando.
- Yo tampoco se que es lo que está pasando - concluyó Pete con un tono confuso - ... mejor nos vamos al colegio - sé levantó y me cogió de un brazo suavemente, me ayudó a levantantar y poco a poco fui abriendo los ojos. - No llores tranquila - me agarró por la cintura y juntos esperamos el bus.
Al llegar al colegio Pete me acompañó a mi salón, ya ambos estabamos relajados pero ninguno decia ni una sola palabra. Me dió un beso en la frente y se dirigió a sus clases. Apoyé mi cabeza sobre la pared fría afuera de mi salón y traté de relajarme, cuando lo sentí a mi lado.
- Laurie - dijo Cody preocupado. Yo no podía responderle estaba tan concentarada en mi mareo y dolor de cabeza que me quedé quieta. Así que me sugetó por la cintura y pasó uno de mis brazos por encima de su cuello. En ése instante sentí una frescura en mi interior que me relajó automáticamente.
- No me sueltes - le dije con la voz apagada y casi sin aliento
- No lo pienso hacer... pero - Hizo silencio y vi cómo se acercaba el profesor Veldener - Señor, Lauren no se siente muy bien ¿me permite llevarla a la enfermería? - dijo Cody
- Claro, por supuesto señor Deandrè acompáñela tiene mi autorización para faltar a clase - respondió el profesor - Está muy pálida señorita Miller deje que su compañero la auxilie - dijo, y entró a clase.
- Déjame y te cargo - me susurrño al oído, sus palabras eran como música para mis oidos. No respondí así que me tomó en sus brazos ( tal cual película de cine) y empezó a caminar.
Poco a poco me fui sintiendo mejor así que me aferré a su pecho y me relajé. Y cómo en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos en la enfermería.
- ¿Que le sucedió? - pregunto la enfermera preocupada
- Nada de que preocuparse Señora, sólo está un poco mareada necesita recostarse. - respondío Cody
- Ok sigame porfavor- Vi como entrábamos en una salita llena de camillas - acuéstela allí
- Mil gracias, yo me quedaré con ella el profesor Veldener me dió autorización - vi como Cody le sonreía a la enfermera con una sonrisa encantadora.
- No hay problema jovencito llámeme si me necesita
- Como no - respondío Cody, dejándome en una de las camillas. La enfermera se fue.
- Ya estoy mejor - le dije
- Eso veo - me sonrío tan dulce que no pude evitar ruborizarme
- Tengo que decirte algo - traté de sonar seria
- Dime - dejó su sonrisa a un aldo y me miró concentrado
- Lo que está pasando no tiene razón de ser Cody, te conocí ayer y ya nos besámos y ... ¿ y que, que va a pasar? vámos a estar juntos y tengo que creerme todo ésto de que tengo un don y que voy a estar contigo para siempre, ¿y quieres que te crea, cuando ni siquiera nos hemos hecho amigos? - Entonces paré de hablar ya que sentí un nudo en mi garganta, mis ojos se aguaron y unas lágrimas rodaron por mis mejillas, me aclaré la garganta - Esto es ridículo, no... no entiendo, esto es tan irreal ¡ No tiene logica! Cody no... no deberiamos ...
- ¿Qué? - respondió, tenía la mirada tan dura...
- No deberriamos tratarnos cómo si fueramos novios, no debiste besarme, ¡no soy esa chica que tu crees! No hay nada especial en mi, nos conocimos ayer, esque.. simplemente .... no se - Y arranqué a llorar, me senté en la camilla y pasé mis brazos alrededor de mis piernas escondiendo mi cabeza allí para que él no pudiera verme
- Lauren ya se que estás confundida, con el tiempo vas a entenderlo todo, pero ... - se quedó callado por un segundo - Fue mi culpa, llevaba esperandote tanto que no pude evitar abrazarte y besarte y tenerte cerca de mí - se le rompió la voz, - empesemos de nuevo, cómo amigos si quieres, no debí presionarte tanto, lo siento - Vi cómo se paró y empezó a caminar hacia la puerta.
- No te vallas porfavor - le dije entre sollozos, la verdad no se me entendía nada de lo que decía. Se quedó quieto dándome la espalda
- Te necesito - Y era verdad, Cody era el único que podía hacer que el dolor desapareciera.
- ¿Entonces quieres que me quede? - preguntó con voz suave
- Porfavor - Y ahí vino de nuevo el latigazo, sé que ya debía estar acostumbrada pero el dolor era insoportable - ¡Ayyy! - me agarré la cabeza
- Laurie - vino corriendo hacia mi y me puso su palma en mi frente y la otra mano en mi cuello. Me ayudó a acostarme en la camilla. Como siempre el dolor empezó a irse - No te debes alterar eso hace que te den esos latigazos en la cabeza - me susurró al oido - relájate
- Ok, p...pero n..no te vallas - tartamudié
- Siempre voy a estar a tu lado
Se sentó al aldo de la camilla en una banca y me cogió la mano. Nos quedamos hablando toda la mañana en esa posición, yo acostada en la camilla y él sentado al lado mio cogiéndome la mano. Hablamos de lo que nos gustaba y lo que odíabamos, la comida que nos gustaba y la que nos sabía feo, la ropa que usábamos que sabores nos gustaban. Y por primera vez en mi vida sentí que había encontrado a mi alma gemela.
Publicidad